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Moonlight (Dir. Barry Jenkins, 2016)


"At some point, you gotta decide for yourself who you're going to be. Can't let nobody make that decision for you."
Juan, Moonlight

Moonlight está compuesta por tres episodios en la vida de Chiron, quien desde niño se ve enfrentado a la drogadicción de su madre, al matoneo de sus compañeros, y a su naciente amor hacia Kevin. Vemos su confusión ante el maltrato por parte de Paula (la madre interpretada por Naomi Harris, nominada al Oscar por este papel), ante los golpes en su escuela y, sobre todo, ante su homosexualidad. Y en cada escena lo vemos luchar cuando se ve obligado a hablar sobre estas cosas, que en definitiva no sabe cómo explicar.

Con esta película (la mejor de este año según la Academia estadounidense) B. Jenkins muestra cómo el silencio es un modo crudo de hacer frente a circunstancias abrumadoras: no se las explica o adorna con palabras, simplemente se las observa y se constata que al final habrá que enfrentarlas, incluso si no las entendemos, y es en ese enfrentamiento donde decidimos lo que somos.

Tantas cosas que quisiéramos decir y no podemos. Hablar de lo que nos ha hecho daño, de lo que tememos, de lo que amamos, es algo que a algunos nos excede. Y quizá por eso seamos más cercanos a los que saben entender los silencios, a los que no exigen nuestras palabras, a los que no ven como extraño que la vida conlleve un sinfín de perplejidades.

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